Proyectan llevar energía solar a zonas aisladas de Latinoamérica

Esta iniciativa busca desplegar las tecnologías solares disponibles en la actualidad hacia las áreas rurales aisladas de América Latina. Es un proyecto desarrollado por una ONG energética que cuenta con el apoyo del programa de asistencia para la gestión del sector de energía (Esmap en inglés), que es administrado por el Banco Mundial y la fundación Alimentaris, de origen Suizo.

La ideas es seleccionar, instalar y probar diferentes equipos de energía solar fotovoltaica de tercera generación para ser usados de forma intensiva en zonas rurales y alejadas de las ciudades. Entre los conceptos básicos del proyecto están: seguridad, confiabilidad, calidad y eficiencia. Principalmente se llevará a cabo en Argentina y Bolivia.

Miguel Fernández, director ejecutivo de Energética, dice que la idea principal es ampliar la cobertura eléctrica renovable, dejando de lado los combustibles tradicionales. Para ello, son indispensables sistemas fotovoltaicos domésticos de tercera generación. En Bolivia, por ejemplo, hoy en día funcionan equipos de primera generación, pero ya son insuficientes.

Proyectan llevar energía solar a zonas aisladas de Latinoamérica

La segunda generación se forjó en la década del 90 y se mejoró bastante en relación a la anterior, por lo que se pueden usar lámparas de alta eficiencia, radios a pila, etc. Y respecto a la tercera generación, se explica que se incorporaron innovaciones tecnológicas más que interesantes y útiles. El uso de LED para iluminación que reduce las potencias en las lámparas a 3W es una de ellas. A su vez, acumuladores recargables y baterías de litio, hasta microelectrónica incorporada.

El resultado es una tecnología menos costosa y más accesible. Es más liviana y reducida, simple de transportar y con una conexión de “plug and play”, minimizando la presencia de técnicos especialistas o con instalaciones más sencillas.

El objetivo de este proyecto es evaluar la zona y luego en base a ello ofrecer la tecnología más adecuada. Se instalarán casi mil unidades en Argentina y Bolivia, como parte del testeo intensivo.