Productos Ecológicos de Construcción

En una sociedad cada vez más concienciada por el respeto al medio ambiente, todas las líneas de investigación en el ámbito de la arquitectura van en la dirección de conseguir nuevos materiales y nuevas formas de producción que consigan reducir al máximo el impacto medioambiental. BuildingGreen ha publicado por octavo año consecutivo una lista con el top 10 de pruductos ecológicos de construcción, una lista en la que podemos valorar las enormes ventajas de estos nuevos materiales. Viendo estos avances, quien no construya de forma más ecológica es sencillamente porque no quiere:

1. Ladrillos de hormigón Pozzotive Plus y bloques de hormigón Kingston.

Compuestos por un 30% de vidrio reciclado como sustituto del cemento Portland y sobre el 50% de áridos reciclados que provienen del desescombro de zonas cercanas al lugar de fabricación.

Estas piezas requieren menos energía para su producción y tienen una alta durabilidad debido al aumento respecto a las piezas convencionales de su resistencia tanto mecánica como química. Se fabrican en una variedad de formas y colores.

2. Aislante de lana mineral Thermafiber.

Fabricado con fibra de pre-hierro reciclado que proviene de la escoria del mineral y un aglutinante de formaldehído de hasta un 3% en peso. En el proceso de fabricación se ha conseguido bajar los niveles residuales de este aglutinante hasta 0,012 ppm (partes por millón), una bajada considerable, teniendo en cuenta que la media actualmente está sobre las 0,20 ppm.

Este tipo de aislante en una gran variedad de formatos y densidades aportan un gran aislamiento termoacústico reduciendo las cargas térmicas además de ser resistente al fuego ya que no son combustibles, y por tanto no necesitan retardantes de llama. A esto hay que sumarle que no tiene olor y no absorbe la humedad, por lo que se mantiene a salvo de moho, hongos y pudrición. Alta durabilidad, en definitiva.

3. Sistema de aislamiento Rainscreen.

Se trata de un sistema de paneles prefabricados sobre una subestructura metálica formados por chapas de acero resistente a la corrosión y un aislante intermedio de espuma en el que se ha puesto especial atención en las juntas, minimizando los puentes térmicos en puntos débiles tradicionales como son las ventanas y puertas. Estos paneles vienen con un sistema incorporado para fijar el sistema de cerramiento que se desee, facilitando así el montaje.

Es un sistema que consigue minimizar las cargas térmicas gracias al hermetismo conseguido, además de ser resistente a la humedad y proporciona una barrera de vapor y un plano de drenaje. Muy adecuado para edificios públicos o singulares.

4. Mobiliario de base biológica Baltix.

Esta línea de mobiliario está fabricada a partir de una amplia gama de materiales ecológicos como las cáscaras de semillas de girasol, la paja de trigo, madera certificada y bioplásticos (ácido poliláctico de base biológica). Los bioplásticos van sustituyendo al PVC y los marcos se fabrican de aluminio anodizado con un contenido de materia reciclada de un 75%. A finales de este año se ha introducido el BIOSURF una nueva base biológica de laminado a partir del maíz y la soja, con mayor durabilidad y personalizable mediante distintos impresos que imitan al arce, cerezo, bambú y corcho.

Hay que destacar que en su proceso de fabricación se libera una cantidad mínima de contaminantes y se obtiene un producto rápidamente renovable a partir de deshechos que provienen del sector agrícola y de madera certificada.

5. Pabellones modulares prefabricados FROG.

Estos módulos prefabricados se construyen a partir de los residuos que provienen del sector de la construcción, y poseen una gran resistencia tanto al sismo como al viento. Son una alternativa clara a los módulos prefabricados convencionales, pensados para aulas u oficinas con un alto rendimiento, luz natural diurna, sistemas de alta eficiencia mecánica y energética y materiales sanos.

Se reducen en este caso también las cargas térmicas, haciendo un mejor uso de la energía disponible, a la vez que aumenta la sensación de bienestar a través de la conexión con la naturaleza y la buena calidad en la luz natural.

6. Calentador de agua Rheem HP-50.

Destinado a un uso residencial, se trata de un calentador de agua de unos 50 cm de diámetro que tiene la capacidad de operar en 3 modos distintos según la demanda energética: modo de ahorro de energía (opera con la bomba de calor solamente), modo normal (opera con la bomba de calor y uno de los dos elementos de resistencia eléctrica que posee) y modo Electric Heat (opera con las resistencias eléctricas para mayores demandas de calor).

Actualmente no es el calentador de agua más eficiente, pero es el primero realmente asequible que integra almacenamiento, bomba de calor y calentador de agua, además de ser el más silencioso del mercado. Su sistema de gestión de la energía consigue optimizar el rendimiento y lo convierte en un producto ecológico.

7. Plataforma modular Convia para la gestión de la energía.

Esta plataforma modular integra mediante dispositivos plug-and-play iluminación, interruptores, sensores de presencia, temporizadores y otros dispositivos y los vincula a unos complejos controles capaces de ajustar el rendimiento global energético de un edificio. Todos los datos se monitorizan para facilitar su análisis y la posterior automatización, además cada zona se puede particularizar in situ según las necesidades.

Es un sistema que consigue conservar la energía y gestionar las cargas, optimizando así el rendimiento energético. Es apropiado tanto para nuevas construcciones como para rehabilitaciones sobre todo en edificios de pública concurrencia, fácilmente adaptable para cambios de uso.

8. Sistema de almacenamiento de energía de corta duración Pentadyne GTX.

Este sistema ha sido creado para sustituir las baterías de suministro de energía ininterrumpida en centros de datos, sanidad, fabricación y otros sectores. Utiliza un compuesto de grafito-volante en un medio de argón para facilitar la levitación magnética al vacío. Esta unidad viene a sustituir 40 baterías de plomo-ácido, con un peso 4 veces menor y en la mitad de la superficiel útil.

Con este sistema se reduce el uso de materiales, requiere un mantenimiento muy bajo (alta durabilidad), se evita el uso de materiales peligrosos y se reducen los residuos en su proceso de fabricación respecto al sistema de baterías tradicionales.

9. Sistema modular Silva para la protección del subsuelo.

Una estructura modular de fibra de vidrio y polipropileno de dimensiones 120×60×40 con posibilidad de montaje hasta en 3 módulos en altura y cualquier ancho, que consigue establecer una resistente estructura en el subsuelo para proteger las raíces de los árboles en zonas urbanas y facilita el paso de las aguas subterráneas que provienen de la lluvia.

Esto permite reforestar ciertas zonas que por sus características no son en principio aptas para plantar ningún árbol, ya que protege sus raíces de los agentes agresivos externos y además permite el libre paso de las aguas pluviales reduciendo el efecto de arrastre de material, así como su contaminación. Aumenta la sensación de bienestar gracias al contacto con la naturaleza en zonas donde había dejado de estar presente.

10. Generador portátil de energía solar.

Integra paneles fotovoltaicos, inversores, reguladores de carga y almacenamiento de baterías de plomo-ácido en un equipo autónomo de remolque que mantiene todos los elementos totalmente protegidos. Se utilizan como sustituto silencioso de los generadores portátiles diesel.

Es evidente que supone un gran avance ecológico ya que implica la utilización de energías renovables.