Más de 8.000 viviendas cuentan en Sevilla con paneles solares y fotovoltaicos, que permiten el aprovechamiento de la energía solar para agua caliente sanitaria o su transformación en electricidad. Las placas instaladas suponen alrededor de 22.600 metros cuadrados, lo que significa un ahorro energético de 15.323 megavatios hora al año, equivalentes a 2.473 toneladas de petróleo, según los datos facilitados por la directora de la Agencia Local de la Energía, Cristina Vega.
En el año 2000 comenzaron a instalarse placas solares para el calentamiento de agua en colegios e instalaciones deportivas, sumando en la actualidad 73 colegios, siete piscinas y otros doce centros deportivos dependientes del Instituto Municipal de Deportes (IMD). Estas infraestructuras de energía solar supone un aumento del 36 por ciento respecto al pasado año.
Asimismo, otros 53 edificios municipales generan energía con placas fotovoltaicas que venden a las empresas eléctricas. En concreto, el Ayuntamiento de Sevilla y sus empresas municipales producen anualmente la electricidad necesaria para más de 1.500 viviendas sevillanas.
Entre las empresas municipales que producen energía solar destacan por su política de sostenibilidad Tussam y Emasesa. Tan sólo la electricidad producida por Emasesa en sus instalaciones fotovoltaicas equivale a la consumida en casi 500 viviendas sevillanas. El total de energía consumida proveniente de energía solar térmica alcanza el 8,5 por ciento en la ciudad, apuntando las previsiones a que en 2010 esta cifra llegará al diez por ciento en la urbe y al 20 por ciento en las instalaciones municipales.
El Ayuntamiento de Sevilla tuvo recientemente una montera de placas fotovoltaicas pero, según señaló la directora de la Agencia Local de la Energía, se tuvo que quitar a la espera de los resultados de una auditoría energética del edificio consistorial, que tratará de determinar las posibilidades de estos paneles solares de generar la suficiente energía para cubrir las necesidades del edificio principal de la Administración Local. Asimismo, la colocación de esta montera requerirá de un informe favorable de la Comisión Provincial de Patrimonio de la Consejería de Cultura al tratarse de un edificio protegido y de una actuación que afecta desde el punto de vista paisajístico y monumental al centro histórico.
Cristina Vega aclaró que “no sólo hay que hablar de energía y de ahorro, sino también de cambio climático, un asunto en el que cada uno de los ciudadanos está implicado y constituye un agente de cambio”.
En esta línea, anunció la elaboración del primer plan de acción municipal contra el cambio climático 2009-2011. Con un doble objetivo: mitigar los efectos perniciosos de emisiones de CO2 a la atmósfera mediante el ahorro y la eficiencia energética y establecer fórmulas para contrarrestar las emisiones ya producidas.
El citado plan cuenta ya con un borrador que se está llevando a cabo de forma conjunta con asociaciones, entidades vecinales, empresarios y ONG, entre otros colectivos, y contempla un centenar de medidas contra el cambio climático.
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