Los Biocombustibles deberían funcionar con energía solar no con los dólares de los contribuyentes

La habilidad de las plantas de capturar y almacenar energía solar a través de la fotosíntesis promete ser una buena solución como energía renovable para la humanidad.

Sin embargo, la agricultura debe mantener su rol primario en la producción de energía: creando comida nutritiva para el cuerpo humano. ¿Podemos desarrollar biocombustibles sustentables y asegurar un continuo suministro de comestibles a un justo precio para las personas del mundo?

Tradicionalmente, la agricultura tiene una capacidad de producción extra. De hecho, los precios de los artículos de granja en las últimas décadas han forzado a los gobiernos a dejar de lado las tierras. Sin embargo, la capacidad de producción extra del sector agrícola es cada vez más modesto. Especialmente los cultivos de cereal como el maíz y el trigo, que son alimentos básicos para la mayoría de las personas alrededor del mundo.

La Organización Agrícola y de Comestible de la ONU informo el año pasado que había un 4.6 por ciento de incremento en la producción del cereal en grano. Pero por la mayor demanda de estos cereales el stock a fin de año bajo un 5 por ciento.

Al mismo tiempo un record de 100 millones de toneladas de cereal fue utilizados el año pasado como biocombustible. Si estos granos no hubiesen sido utilizados para producir combustible, hubiese habido un incremento en el stock de aproximadamente el 12 por ciento.

Por lo tanto, ¿Por qué son tan utilizados los cereales para la producción de biocombustibles? Después de todo, se sabe bien que el etanol a base de maíz no es una manera eficiente de producir energía solar en combustible. De hecho, el balance de la energía del etanol de maíz es apenas positivo, es decir que necesita la misma cantidad de energía para producir el combustible como se crea eventualmente de él.

La verdad es que el etanol funciona con activistas de las corporaciones que convencen a los gobernantes para que lo subsidien con ingresos tributarios. Mientras tanto, otras opciones de biocombustible sustentables no obtienen subsidios a pesar del hecho de que producen 700 por ciento más de la compensación de energía y dióxido de carbón que el etanol de maíz de cada hectárea de la tierra de la granja.

Entonces, ¿Cuán grandes son los subsidios de etanol? En Ontario (un importador de maíz de USA), los subsidios federales y provinciales fueron el año pasado de aproximadamente 16,7 por ciento por litro de etanol producido. Este incentivo crea efectivamente un subsidio de $64 por tonelada para corporaciones para importar maíz de USA para hacer etanol en Ontario. Y ¡Voila! Otra inflación en el mundo de los precios del cereal. Los contribuyentes de Ontario tienen bolsillos más profundos que los de las naciones pobres del mundo y puede llegar profundizar en el mundo de la canasta de los comestibles para producir biocombustible si desean.

Este año, unos 25 millones de toneladas adicionales de cereal serán extraídas de la canasta global de alimentos ya que los subsidios de los contribuyentes permiten que el alto precio del maíz sea convertido en etanol. Los especuladores se encuentran en la gloria ya que se dan cuenta de que USA no tendrá la cantidad suficiente de maíz para satisfacer la demanda los mercados de etanol para la exportación tradicional y para los comestibles. No hay nade que amen mas que la escasez de producción para que se incrementen los precios y el maíz suba por las nubes.

La inflación de los comestibles el año último se ha incrementado subsecuentemente en un 4,5 por ciento en USA, 6,9 por ciento en Europa, 23 por ciento en China, y el 35 por ciento en Sri Lanka. No sorprende que los cultivos para combustible estén siendo denigrados como un crimen en contra de la humanidad.

Lo primero que puede hacerse para que el biocombustible sea más sustentable es utilizar los cultivos que capturan la energía solar más eficicazmente que los granos de cereal o el aceite vegetal. Las mejores opciones son los cultivos energéticos que pueden hacer esto en las granjas marginales. Esto minimizaría el conflicto con el suministro global de los comestibles. La eficiencia de las fuentes de hierbas perennes nativas como los mijos son adaptados a estas tierras y pueden producir 40 por ciento más de ganancia de energía por hectárea que el maíz.

También debemos convertir más eficientemente la biomasa (energía solar capturada) en forma de energía útil. Los científicos comprenden ahora que los combustibles líquidos son los perdedores en el juego de la conversión de energía. Es mucho más energía eficiente para producir biogás y gránulos de combustible de la biomasa que de reemplazar combustible fósil. En una carrera para crear seguridad energética y la disminución del gas invernadero, cultivos de plantas de biomasa completos convertidos en gránulos o biogás convirtiendo cultivos de semillas en biocombustibles líquidos.

Entonces, ¿Cómo podemos crear un marco legal para soportar los biocombustibles sustentables? Bien, solo sucederá cuando el gobierno federal deje de elegir ganadores tecnológicos con dinero de contribuyentes y crean en cambio una mayor paridad en el uso de incentivos para recompensar genuinas tecnologías a favor del clima.

Adoptar el programa propuesto 1-2-3-4-5 de energía renovable seria un paso adelante. Es un símbolo de un programa nacional de cambio de clima de energía renovable, $2 por gigajoual (un gigajoual es una medida de energía) para una calefacción verde, $3 por gigajoual  por biogás, $4 por gigajoual para energía verde y biocombustibles líquidos, y el 5 representa el requerido 50 por ciento de reducción en los gases de invernadero antes de que la tecnología sea admisible para el incentivo.

El alimento vs. La crisis de combustible no va a desaparecer hasta que los países como Canadá reformen nuestros subsidios. Esto debe apoyar las tecnologías de biocombustible que se ejecutan eficientemente con energía solar y utilizan granjas marginales.