La Energía En Nuestros Tiempos Parte 1

Los pronósticos de distintos análisis especializados indican que el consumo energético en el mundo, en particular la electricidad, continuará incrementándose. El último informe del consejo mundial de Energía estima que el consumo global de electricidad puede llegar a incrementarse aproximadamente un 75 % para el 2020 y triplicarse para el 2050.

Países en desarrollo como Bangladesh, consumen menos de 100 KWh por año y persona, mientras que en países como Canadá y Suecia se llega hasta 15.000 KWh.

No existen casi controversias sobre el aumento en la demanda de la energía eléctrica; pero… ¿de dónde provendrá esa electricidad?

En la actualidad, los combustibles fósiles contribuyen con un 63% de la producción eléctrica, la hidroeléctrica un 19%, la nuclear un 17%, la geotérmica un 0,3% y la solar, eólica y la biomasa, en conjunto, menos del 1%.

Los combustibles fósiles tienen algunas ventajas:

• Bajo costo
• Facilidad en su transporte

Pero también tienen una gran desventaja, que es la contaminación ambiental mediante el dióxido de carbono generado al quemar dichos combustibles. Estos gases contaminantes, contribuyen en el recalentamiento global del planeta, el cual puede tener consecuencias desastrosas para ciertas regiones produciendo sequías e inundaciones.

En la conferencia Internacional de Kyoto (1997) se avanzó fijando límites a la emisión, por debajo de los valores de gases emitidos en1990. ¿Qué podemos hacer frente a éste panorama? Disminuir el consumo de combustibles fósiles, utilizando fuentes de energía que no emitan dióxido de carbono, como pueden ser la nuclear, hidroeléctrica o las fuentes de energía renovables.

Entre las principales ventajas de la opción nuclear podemos mencionar la abundancia y bajo costo del combustible (URANIO). Pero tres son las principales objeciones que generalmente se le encuentran:

• La incorrecta asociación de tecnología nuclear con el armamento nuclear
• El temor a los posibles accidentes
• La eliminación de los residuos

El volumen de residuos nucleares es extremadamente limitado, por lo tanto puede ser completamente aislado de la atmósfera.

Como posible alternativa a la emisión de dióxido de carbono, algunas organizaciones ambientalistas insisten invariablemente en el uso de las fuentes de energía renovables. Sin embargo, estas fuentes proveen únicamente el 2% del consumo de energía para uso comercial en el mundo. La mayoría de ella proviene de instalaciones geotérmicas en USA, Islandia y Nueva Zelanda. Es muy difícil poder llegar siquiera a un 5% para el año 2020.

La energía solar se utiliza con mucho éxito en algunos países para calentar agua para uso doméstico o para la generación de electricidad en pequeñas cantidades para señalizaciones, estaciones de comunicaciones remotas, etc.

Es tentador pensar que el sol y el viento, que son gratis y están en todos los lados, y la biomasa que crece libremente, puedan ser una fuente ilimitada de energía libre de dióxido de carbono.

Lamentablemente, estas fuentes tienen varias desventajas inherentes que afectan su utilidad y eficiencia económica; tanto loa rayos solares como el viento son intermitentes, y por lo tanto, estas fuentes no podrán proveer la electricidad masiva que necesitamos en todo momento. Otra desventaja es su dispersión. Si se desean cantidades significativas de energía solar, eólica o biomasa, éstas deben “recogerse” en grandes extensiones de tierra y esto aumenta considerablemente su costo. Se ha calculado que para obtener una cantidad de electricidad equivalente al de una planta de 1.000 Mw(e), se necesitarían:

• Un área de 60 a 100 Km2 de celdas solares.
• Un área de 4.000 a 6.000 Km2 de biomasa.