La agencia espacial japonesa busca aprovechar la energía solar

Este organismo acaba de anunciar el inicio de su proyecto que tiene como objetivo captar energía solar en el espacio para luego enviarla a la tierra como una solución al problema energético que padecemos en nuestro planeta.

Entre las prioridades para este año 2014, la Japan Aerospace Exploration Agency (JAXA), se encuentra el inicio de un plan que pretende aprovechar al máximo las radiaciones solares que llegan a la zona orbital geoetacionaria del planeta Tierra. Si bien esta iniciativa podría estar terminada recién para el 2030, es realmente una buena noticia.

Dentro de unos 15 años aproximadamente, cada una de las estaciones espaciales podría generar tanta energía como para abastecer una planta nuclear mediana y enviarla a la tierra. Lo que ha estimulado un mayor desarrollo de innovación tecnológica en Japón fue el desastre de Fukushima. A partir de allí, el país nipón está investigando y creando una alternativa para la energía generatriz atómica, que se usa de forma masiva en la región.

La agencia espacial japonesa busca aprovechar la energía solar

Este sistema de “energía ilimitada” del Sol, podría tener un prototipo funcionando para el 2020, según los científicos más optimistas del proyecto. Ellos estuvieron estudiando el “derroche” de energía solar que hacemos en la Tierra, ya que las posibilidades de aprovecharla cambiaría nuestra existencia.

La idea de crear una base espacial para generar energía solar fue desarrollada por un científico de Estados Unidos llamado Peter Glaser. Él desarrolló un sistema con grandes paneles colocados en la estratósfera para captar energía y luego convertirla en microondas. Así se podrían transmitir a la superficie de la Tierra, donde la distribución si sería como estamos acostumbrados.

Entre la NASA y el Departamento de Energía estadounidense reconocieron que esto es viable en relación a lo teórico, pero en la práctica es demasiado costoso, por ello detuvieron las investigaciones. El proyecto fue clausurado en 1980, durante la presidencia de Reagan.