Industria acepta incluir mejoras en el decreto solar

El secretario de Estado de Energía, Pedro Marín, aseguró en rueda de prensa el martes que no pasaría nada si el nuevo real decreto que regulará el sector fotovoltaico no se aprobaba hoy en el Consejo de Ministros. Ayer, el propio responsable del departamento, Miguel Sebastián, aseguró que sí, que el texto verá hoy la luz. A última hora del jueves, los empresarios del sector aún no tenían la confirmación de que fuera a aprobarse hoy viernes.

Salga adelante finalmente o no, lo cierto es que el Ministerio de Industria ha reconocido a las patronales del sector durante sus reuniones de estos días que va a introducir cambios respecto al borrador de real decreto que se envió al Consejo de Estado.

“Sabemos que va a introducir mejoras, pero lo que no sabemos a esta hora es cuánto va a mejorar las primas a la producción y cuánto el cupo de producción”, explican desde una de las patronales. “Nos han asegurado que lo van a mejorar, lo contrario sería una barbaridad”, explican desde otra. “Si no, ¿para qué nos llamó el martes al ministerio?”, se preguntan.

En el borrador enviado al Consejo de Estado, Industria proponía un tope de 300 MW al año (más 200 MW para las plantas de energía solar que ya están en construcción) y una prima de 29 céntimos. Como adelantó este diario el jueves, la contrapropuesta enviada por la patronal AEF pedía subir el tope a 800 MW al año y la prima a 33 céntimos.

¿Cómo quedará al final? Al cierre de esta edición, nadie lo sabía a ciencia cierta. Sobre todo cuando, en su comparecencia matutina en el Congreso, el ministro Sebastián añadió más datos dudosos a este culebrón.

Quede como quede finalmente el decreto, lo que sí ha conseguido el ministro es irritar a todo el sector. Primero, por aceptar negociar a tres días del límite de que caducara el anterior real decreto. Segundo, por negociar con sólo una de las tres patronales que existen. Y tercero, por comportarse durante todo el proceso de elaboración de la nueva norma justo de manera contraria a lo que venden: “Esto ni es talante ni dialogo”, dicen varias fuentes del sector.