E.ON busca socios solares en España

en Energía solar Térmica

El máximo ejecutivo del gigante alemán explica los nuevos planes de la compañía en el mercado español y apunta a Abengoa como un posible socio solar.

E.ON negocia junto a un socio español la construcción en el sur de España de nuevas centrales termosolares. Así lo ha declarado Wulf Bernotat, presidente del grupo, a EXPANSIÓN, en una entrevista realizada en Berlín.

El gigante energético alemán no se conformará a medio plazo con su cuarta posición en el mercado español de la energía. E.ON apuesta por un crecimiento orgánico en los activos adquiridos tras el acuerdo con Endesa y Enel, y por mantener sus planes inversores, pese a la recesión económica.

Mercado atractivo
“El paso más importante era introducirnos en el tan atractivo mercado español. Pero, a largo plazo, por supuesto, tenemos grandes ambiciones de seguir creciendo” en el mercado energético español, responde el presidente de E.ON, Wulf Bernotat, quien en la primavera de 2006 aspiraba a convertir al grupo alemán en la mayor eléctrica de España.

“Pero viendo en lo que se ha convertido Endesa, no sé si hoy podríamos alegrarnos de haberla adquirido”, dice Bernotat, quien quiere unir los activos adquiridos a Endesa y Enel, con sus parques eólicos para “completarlos de manera orgánica y mejorar nuestra posición”.

Aparte de la central que ha entrado recientemente en funcionamiento y otra que entrará en 2011, “podría haber una tercera”. “Las hidráulicas son interesantes”, dice también, “pero difíciles de conseguir”.

No muestra interés Bernotat en los activos “sobrantes” de la unión de Gas Natural y Fenosa, porque “probablemente no encajan bien en nuestro mix energético y en nuestra estrategia de crecimiento”.

En su opinión, no se pueden tener demasiadas centrales de gas que están tan pocas horas anuales conectadas a la red. Se ríe cuando EXPANSIÓN le pregunta si no aspira a un pez más grande como Iberdrola. “No está el sector en ninguna parte del mundo para grandes adquisiciones; como mucho, peces pequeños”. Pese al “fuerte impacto que la recesión está teniendo en España”, E.ON va a mantener su plan de inversiones previstas en 1.600 millones de euros para el periodo 2009-2011. Y la compañía es optimista con respecto al nuevo plan trienal que se prepara, debido a que “E.ON España va a tener resultados positivos”.

Lo que a E.ON le interesa para el futuro próximo de España es el sol de Andalucía, y no sólo por la cantidad de horas que brilla, sino también porque juega un papel importante en la generación de energía solar térmica de concentración. “Estamos muy interesados y en conversaciones avanzadas con socios locales”, afirma Bernotat. No quiere dar nombres, pero cuando se le menciona ACS y Abengoa señala que este último grupo “podría ser una de las alternativas”.

Las nuevas inversiones en España no serán un problema, “porque estamos ganando dinero”, asegura. Pero considera que el Gobierno español “tendrá que ampliar los incentivos para renovables” que se están barajando para que cubran el plazo que se ha fijado (hasta 2020) de instalar 40.000 megavatios de renovables.
Las ambiciones de E.ON en energía renovable en general y en termosolar en particular no sólo se circunscriben a España. Precisamente, E.ON es uno de los grupos más activos en los megaproyectos internacionales que ahora se barajan a lo largo del mundo.

Precisamente con centrales termosolares quiere un grupo de consorcios alemanes, entre los que está E.ON, poblar el norte de África, e incluso Palestina y Turquía, en el marco del proyecto denominado Desertec.

España, en Desertec
“España jugará un papel muy importante en este proyecto de futuro, no ya como mercado, sino como país de tránsito”. Dice Bernotat que “es una idea muy interesante, pero es un proyecto visionario y para hacerlo realidad se necesita mucho tiempo”.

No hay problemas con la tecnología, que ya existe, tampoco con las conexiones de larga distancia, que también las hay en algunos lugares del planeta.
Para poner un ejemplo de las dificultades que tendrá, recuerda Bernotat los doce años que se ha tardado en pactar la alta tensión entre Francia y España.
Por eso, Bernotat considera imprescindible que la Comisión Europea asuma Desertec como un proyecto de interés comunitario. “No se trata sólo de que haya dinero de la UE, que no vendrá mal, sino de que se cree el marco político adecuado”.

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