Energía Solar en Hospital de Colombia

El Hospital Mayor Méredi de Bogotá, Colombia ha instalado un sistema de paneles solares encargados de proveer de agua caliente las habitaciones de los pacientes.

El centro médico tiene en funcionamiento 500 paneles, que son módulos solares que aprovechan la energía de la radiación solar para elevar la temperatura del líquido que atraviesa por ellos.

Están ubicados en la terraza del edificio y fueron diseñados por el ingeniero italiano Paolo Lugari, quien patentó esta invención en su Fundación Centro Experimental las Gaviotas, ubicado en Vichada.

Cada panel, que está protegido por un vidrio templado, tiene una tubería de cobre cubierta por unas laminillas que recibe el sol y transmite el calor por contacto.

Estos calentadores solares de agua, que son usados también en edificios residenciales, son similares a los implementados en proyectos como la Nueva Villa de Aburrá, en Medellín. En la capital del país, Ciudad Tunal ostenta el sistema más grande del mundo del que se benefician 1.100 apartamentos.

El funcionamiento
El hospital cuenta con un tanque de reserva que contiene agua fría suministrada por el Acueducto de Bogotá. A través de una bomba el líquido asciende los trece pisos de la edificación para ser almacenado en un tanque con un recubrimiento térmico que mantiene la temperatura alta una vez el agua haya pasado por la tubería de cobre que está al interior de los paneles donde los rayos gama del sol son absorbidos.

Utilizando una bomba de recirculación, el líquido pasa a través de los paneles donde recoge el calor. Después regresa al tanque que se encuentra completamente aislado. Posteriormente el agua caliente es suministrada al edificio por gravedad, es decir, sin necesidad de bombear, el agua desciende por la tubería del edificio para ser utilizada por los casi 800 pacientes que atiende el hospital.

En un día soleado el agua puede alcanzar los 60 grados de temperatura. En días nublados, donde los paneles sólo pueden ser aprovechados en un 25 por ciento, el tanque de almacenamiento está habilitado para mantener el líquido caliente durante 3 ó 4 días.

“Llevamos 16 meses utilizándolo todo el tiempo. Este sistema existía pero estaba deshabilitado. Se hizo una inversión de 150 millones para ponerlo a operar nuevamente”, explicó el ingeniero Héctor Correal, quien es el encargado de operar el sistema y realizar el mantenimiento.

El ahorro económico es uno de los principales beneficios que ofrece este sistema al hospital. Utilizando combustible, gas o electricidad, para el suministro del agua caliente a las habitaciones, el centro médico gastaría un millón de pesos diarios para calentar los 40 metros cúbicos de agua que consumen los pacientes.

“El sol no vale nada y los costos de mantenimiento son mínimos. Es un ahorro para el hospital tener un sistema eficiente y que además protege la naturaleza”, comentó Correal.

El centro de operaciones de los paneles funciona de manera automática o manual. Se enciende o se apaga dependiendo de la temperatura del agua que reposa en el tanque.

Gracias a esta inversión los pacientes ya no tienen que sufrir los perjuicios que puede causar a la salud bañarse con agua fría, especialmente cuando se está enfermo.