Energía Solar De Alta Temperatura

Para aplicaciones que requieren temperaturas superiores a 250º C, es preciso recurrir a tecnologías de alta temperatura. Se precisa una mayor concentración de la radiación solar y por tanto realizar un seguimiento en dos ejes para hacerla incidir en todo momento, concentrada mediante reflexión sobre el área reducida, en donde se encuentra el receptor. Este proceso permite conseguir temperaturas muy elevadas que pueden ser incluso superiores a 2000º C. Principalmente esta energía conseguida se destinada para un uso eléctrico. El calor captado en el absorbedor es cedido a un fluido que suele ser vapor de agua a presión o sodio fundido. Este fluido primario caliente se hace pasar por un sistema de almacenamiento, para luego ser utilizado como medio de calefacción de un sistema de generación de vapor.

Se suelen emplear dos sistemas de concentración de energía solar:

Paraboloides:

Constituidas por espejos parabólicos de revolución en cuyo foco se dispone el receptor solar en el que se calienta el fluido.

Centrales de torre:

Están formadas por un campo de espejos orientados hacia el sol que reflejan la radiación sobre una caldera independiente y situada en lo alto de una torre central. Todos los rayos del sol van a parar al mismo punto que se encuentra en la torre.