Energía Geotérmica en Chile

Chile representa una de las mayores áreas subdesarrolladas en energía geotérmica en el mundo. A pesar de un buen desempeño económico de Chile en los años 1980 y 1990, la energía geotérmica no se desarrolló, y Chile ha sido superado por otros países latinoamericanos como El Salvador y Costa Rica en términos de desarrollo geotérmico y tecnología. En la actualidad Chile no produce energía geotérmica.

Las primeras exploraciones geotérmicas en Chile se llevaron a cabo por los italianos que viven en la ciudad de Antofagasta en 1908 pero no fue hasta 1968 que la exploración sistemática comenzó en el norte del país. Los altos precios del petróleo, la falta de fiabilidad de las importaciones de gas desde Argentina y una demanda de electricidad en constante crecimiento han llevado a los gobiernos de Chile a seguir promoviendo nuevas fuentes de energía a finales de 1990 y 2000. Un nuevo interés en la energía geotérmica en el año 2000 resultó en la promulgación de la Ley de Concesiones Geotérmicas que regula la explotación y exploración de recursos geotérmicos.

Las principales zonas de Chile con actividad geotérmica se encuentran en los Andes del extremo norte y en las zonas centro-sur del país. Los sistemas geotérmicos en Chile están asociados a los volcanes. Las principales áreas exploradas son las siguientes, ordenadas de norte a sur, Puchuldiza, Apacheta, El Tatio-La Torta, Calabozos, Nevados de Chillán y Caulle Cordón.

En la actualidad, un proyecto ubicado en el área de concesión se llama San Gregorio, que está siendo explorado por Geoblobal Energía Chile (GGE), es probable que sea el primer proyecto geotérmico que se materialice en Chile. El sitio tiene un potencial de 75 MW, y la compañía está preparando los estudios de evaluación ambiental, y espera empezar la construcción a principios de 2011.
A partir de 2005 la Comisión Nacional de Energía está considerando la realización de tres proyectos de 100 MW para los próximos 10 años.