Brasil y su primera subasta de energía solar

Este país sudamericano acaba de publicar las reglas para la primera subasta solar. El crédito será más económico para las empresas que utilicen más contenido local, que son cada vez más estrictas. En el 2020 comienza a regir la obligatoriedad en cuánto a la producción de células para la energía solar.

Los préstamos que se concedan sólo serán para proyectos que se hayan inscripto según las nuevas metodologías y sean aceptados. El Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES) hizo públicas las reglas para la primera subasta nacional, que se realizará el 31 de octubre. Una de las categorías se refiere a la energía solar fotovoltaica.

Se fijaron tres periodos para una implementación gradual de los cambios en relación a esta energía renovable: de enero de 2014 a diciembre de 2017; de enero de 2018 a diciembre de 2019 y a partir de enero de 2020, donde se establecen los criterios de obligatoriedad en cuánto a las células solares, es decir la tecnología de capas delgadas.

Brasil y su primera subasta de energía solar

La línea de financiación del BNDES para estos proyectos se llama Finem y la tasa, fijada por el Consejo Monetario Nacional, se sitúa en el 5% anual. La segunda línea es Fundo Clima, con un coste financiero del 0,1% a la que se le debe añadir el 1% de remuneración básica y la tasa de riesgo de crédito (hasta 2,8%). Sólo se podrá financiar el 15% del valor del sistema fotovoltaico o módulo usando los recursos de Fundo Clima y 65% del Finem.

Además, el BNDES sólo concederá los préstamos a los proyectos de energía solar que se registren según las metodologías nacionales. Para ello se ofrece una tabla con para el precio de cada componente. Las condiciones difieren si se trata de productos de capa delgada o cristalinos (estos últimos son los que se ensamblan o se realizan dentro del territorio brasileño).